Jamás había sucedido esto, lágrimas corren por mis mejillas y no dejo de pensar en que somos diferentes. Nada nos une, al contrario. Todo un abismo de ideas y pensamientos nos separan, eso es un hecho, nada me une a ti. Y sin embargo eso no hará cesar esto que se encuentra anclado a mí, que se aferra e inevitablemente optará por quedarse aquí conmigo aunque sea en el silencio y donde nadie lo note.
A diario me percato que no compartimos las mismas ideas, puedo asegurar que conforme avanza el tiempo, paralelamente nuestras mentes se alejan, sin embargo no dejan de viajar juntas, eso me aterra y por otro lado me embriaga el corazón de saberme humana y libre, pero al mismo tiempo presa de esto que siento.
La práctica ideológica no revela su sentido en la frase aislada. Pero yo me conformo con tu "te amo", que probablemente esté muy lejos de tu ideología y más aun de tu corazón. La idea de que “la lengua es una” y lo es para todos los que la hablan choca violentamente con la imagen de práctica que revela que las palabras no significan lo mismo para todos, mi te amo y el tuyo tienen significado diferente, aun con eso, no podemos dejar de sentirlo: me amas y yo a ti también.
No intento cambiar tu pensamiento, hoy únicamente intento que logres saltar por unos instantes de tu ideología fascinante, callada y extraña a mi ideología llena de confusiones, caótica, y común; rompiendo toda regla de cualquier lingüista o lo que sea, para fusionar ambas maneras de pensar, y dar como resultado el éxtasis ideológico que nunca antes haya existido. Regreso a la realidad y veo que eso es casi imposible. Digo casi, porque dentro de mi contexto todo está permitido.
Respiro profundo veo que la noche se aproxima, cierro mis ojos por un momento, y solo puedo ver tu rostro, no estoy enamorada, simplemente es mi ideología.
0 comentarios:
Publicar un comentario