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domingo, 1 de noviembre de 2009

Respuestas del más allá

Bueno, lo que están a punto de leer es una entrevista que le hice de ultratumba a un gran escritor norteamericano: Edgar Allan Poe. En verdad no saben el honor que fue para mí haber realizado este trabajo y aunque me llevó mucho tiempo conseguir la cita con el autor de “El escarabajo de oro” debido a la celebración que está habiendo en todo el mundo por los doscientos años que han transcurrido desde su nacimiento, por fin obtuve unas cuantas declaraciones.
No ya en serio… esta es una entrevista obviamente imaginaria que hice para mi materia de Géneros Periodísticos. Me encanta el trabajo de Edgar Allan Poe por eso lo elegí como mi entrevistado… jajaja no saben, todo un caso el tipo. Disfrútala.

Una vida llena de imprevistos, dolor, sufrimiento y una tristeza que embargó todo su ser desde muy pequeño, es lo que marcó al inigualable escritor norteamericano Edgar Allan Poe para crear tenebrosos pero magníficos cuentos y poemas. Basta con leer alguno de sus relatos como “Corazón delator” o “El gato negro” para percatarse de inmediato que sus relatos son tan estremecedores como su vida misma.

Nacido en Boston el 19 de enero de 1809 pasó una vida de desventuras. Tuvo una infancia notablemente difícil tras la muerte de sus padres, una adolescencia llena de confusiones junto a su familia adoptiva, adicciones que turbaron y cambiaron su rumbo, y una vida adulta sumamente triste al tener que aceptar la muerte de su joven esposa.

Desgraciada o afortunadamente por todo lo que tuvo que pasar Edgar Allan Poe, combinado con su gran pasión: escribir, lo llevaron a crear excelentes obras en las que refleja su particular estilo melancólico y aterrador.

Cinco minutos han pasado de la hora acordada, el frio comienza a calar mis huesos y continúa la espera... Todo es tenebroso, y ¿cómo no habría de serlo? si no aceptó que la cita fuera en otro lugar, más que en el cementerio donde yacen sus restos, pareciera que ni aun muerto deja a un lado el misterio y la zozobra, ingredientes que no solo están presentes en “El pozo y el péndulo” o en “El cuervo” sino también en su vida y ahora en su muerte.

Creo que ahí viene cabizbajo y a paso lento, pareciera que no se ha percatado que lleva un poco más de media hora de retraso. Ya pasa de la media noche, para ser exacta son las doce con treinta y tres minutos y comienzan las preguntas no sin antes ofrecerme una disculpa por su retraso. “Discúlpeme señorita, se pasa demasiado rápido el tiempo cuando uno está nostálgico” dijo sin levantar la mirada ni un instante. Me invito a sentarme en una tumba mientras él destapaba una pequeña garrafa en la que por el olor parecía traer whisky.

Una vida sumamente difícil, ¿podría contarme un poco acerca de su vida?
No es mi intención hacerla llorar en este momento (pronunció con sarcasmo), no tengo mucho que decir. Lo único que puedo decirle es que sigo sin entender por qué a mí. Primero mis padres, luego Virginia a la que tanto amé. Tal parece que Dios tenía algo en contra mía y hoy sigo sin entender por qué.

¿Cómo fue su relación durante su adolescencia y juventud con el señor John Allan quien se hizo cargo de usted tras la muerte de sus padres?
¿Qué dice? ¿Hacerse cargo de mi? (aun no sé si preguntó enojado o triste, lo que puedo afirmar es que una lagrima estuvo a punto de rodar por su mejilla) Por Dios, ese Señor y su familia lo único que hicieron conmigo fue maltratarme y odiarme con todas sus fuerzas por eso en cuanto tuve más edad me largue de ahí y salí huyendo. Nunca entendió John que yo amaba escribir, a él solo le interesaba ponerme a trabajar en su estúpida empresa tabacalera. Y no le agradezco nada ni aun el apellido que tanto odio. (Aun no terminaba de hablar y ya estaba dándole otro sorbo a su pequeña cantimplora).

¿Por qué dice que John Allan lo odiaba a usted?
No sé. Probablemente porque nunca quiso hacerse cargo de mi y sólo me veía como una carga en su vida.

¿Cómo se dio cuenta que su pasión era escribir?
Me di cuenta a los 13 años, John me mandaba a trabajar a su tabacalera, odiaba tanto ir, que en cuanto llegaba me escondía con una hoja y una pluma en un rincón, la puma y la hoja no eran más que para hacerle una carta a John en la que dijeran los motivos por los que me iba de su casa. Desde que llegué supe que me quería ir. (Edgar hablaba y su mirada se perdía en el abismo con cierta rabia, el enojo lo hacía tartamudear).

¿Cómo fue que decidió irse de la casa del señor John?
Nunca me decidí. Él me corrió. Se dio cuenta que en realidad no iba a trabajar y se negó a seguir pagando mis estudios. Por lo que prácticamente me corrió de su casa, ya nada me detenía a seguir en Inglaterra a lado de ellos; ese día ha sido uno de mis pocos mejores días de mi vida.

¿Y después?
¿Y después? Después me regrese a Estados Unidos a continuar estudiando, aunque la verdad eso nunca ha sido lo mío. Ya en Estados Unidos viví con mi tía y fue en su propia casa donde conocí al amor de mi vida: su hija Virginia (Un gran lapso de silencio y un gran hueco se creó en mi estomago al ver como lloraba recordando a su esposa. Cuando menos lo esperaba comencé a sentir mojada mi mejilla. Y es que nunca había visto a alguien llorar tanto por amor).

(Estaba tan enajenada con todo lo que me contaba de su vida, que en momentos me olvidaba que estaba ahí para preguntarle de sus obras y cómo se sentía con la conmemoración que hay en todo el mundo en honor a doscientos años de su nacimiento y para tratar de cambiar el tema y que dejará de llorar comencé con otras preguntas)

Hablemos un poco de sus tenebrosos relatos. ¿Usted está consciente de que sus relatos están llenos de misterio, zozobra y miedo?
¿Sabe qué señorita? Discúlpeme, aun no me puedo reponer de la perdida de mi esposa, ni la de mis padres ni de nada… aun no puedo reponerme de todo lo que me pasó ya no quiero hablar más, necesito irme y una vez más le ruego que me disculpe.

Tambaleante por el whisky se levantó y se fue caminando a su tumba, le seguí y antes de que se metiera me dijo con una sonrisa en su boca: “espero que pueda darle las gracias de mi parte a todos los estudiantes de la UNAM por las ofrendas… algún día le hablare del misterio de mis relatos. Hasta entonces.”

domingo, 27 de septiembre de 2009

Allá nos vemos Cariño...



Tan solo el principio de una nueva vida… allá nos encontraremos


Hoy se cierran los ojos verdes que yo mas amaba, hoy ya no podré contemplar el brillo de esa mirada que me invitaba a soñar, que me pedía a gritos que hiciéramos presente el pasado. Hoy el Cariño se nos fue y con él se ha ido la magia de la fiesta. El reggae no volverá a oírse igual, ya no se podrá oír tu voz aguardentosa pidiendo más diversión. Dejas un hueco que nadie suplirá este es tu lugar y te recordaremos así como eras y seguramente como seguirás siendo, con tu forma tan particular de chiflarle a la bandita, tu olor, tu singular manera de bailar y tu inigualable modo de besar.

Hoy le agradezco a la vida el privilegio de habernos cruzado por el camino, me quedo con tu esencia esa que algún día me enamoro y esa por la que antier reíamos, lo entregamos todo, no nos quedamos con nada, me dijiste lo suficiente para reafirmar lo que ya sabíamos desde hace años atrás siendo apenas unos niños. Nadie se imagino que ahora sentíamos lo mismo y aun mas, sin saberlo nos convertimos en algo que no sé cómo llamarlo pues aun no le han puesto nombre tu y yo sabemos qué es.

“Amor de rejas” nos llamaban sarcásticamente pero sin saber que ese amor fue el primero en mi pequeña vida, ese que me enseño qué son las mariposas en el estomago, ese que me demostró que nada es para siempre, ese que me enseño a besar, ese que nos prometimos nunca olvidar.

Te vas, y este no es un adiós sino un “te alcanzo más tarde Cariño”, nos volveremos a ver, nos encontraremos allá donde no sufriremos y donde solo estaremos tú y yo para seguir con nuestro amor de rejas. Ahí seremos muy felices y bailaremos, cantaremos, me darás tu mano y juntos le daremos gracias a Dios por juntarnos de nuevo.
Gracias por todo DAVID
Te amo y hasta pronto mi "ojos bonitos"

domingo, 28 de junio de 2009

EsCuchAR


"No voy a dejar de hablarle sólo porque no me está escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mejores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo. "

jueves, 25 de junio de 2009

hOra de leer pOesía!!

Venga!! Estaré dejando constantemente algunos poemas. Cada vez que leas el título "hOra de leer pOesía" encontrarás desde poemas que se han vuelto clásicos hasta poemas inéditos que se han aventurado a escribir algunos amigos.
Ahora sólo déjate seducir con el encanto de las palabras!!!
Para empezar un clásico ya, del buen Mario Benedetti fallecido el pasado 17 de mayo.
Sin duda uno de mis preferidos: "Táctica y Estrategia".... Disfrútalo
Táctica y estrategia
Mi táctica es mirarte
aprender como sos
quererte como sos.
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos.
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.
Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites
.

viernes, 22 de mayo de 2009

Somos diferentes, pensamos diferente


Jamás había sucedido esto, lágrimas corren por mis mejillas y no dejo de pensar en que somos diferentes. Nada nos une, al contrario. Todo un abismo de ideas y pensamientos nos separan, eso es un hecho, nada me une a ti. Y sin embargo eso no hará cesar esto que se encuentra anclado a mí, que se aferra e inevitablemente optará por quedarse aquí conmigo aunque sea en el silencio y donde nadie lo note.

A diario me percato que no compartimos las mismas ideas, puedo asegurar que conforme avanza el tiempo, paralelamente nuestras mentes se alejan, sin embargo no dejan de viajar juntas, eso me aterra y por otro lado me embriaga el corazón de saberme humana y libre, pero al mismo tiempo presa de esto que siento.

La práctica ideológica no revela su sentido en la frase aislada. Pero yo me conformo con tu "te amo", que probablemente esté muy lejos de tu ideología y más aun de tu corazón. La idea de que “la lengua es una” y lo es para todos los que la hablan choca violentamente con la imagen de práctica que revela que las palabras no significan lo mismo para todos, mi te amo y el tuyo tienen significado diferente, aun con eso, no podemos dejar de sentirlo: me amas y yo a ti también.

No intento cambiar tu pensamiento, hoy únicamente intento que logres saltar por unos instantes de tu ideología fascinante, callada y extraña a mi ideología llena de confusiones, caótica, y común; rompiendo toda regla de cualquier lingüista o lo que sea, para fusionar ambas maneras de pensar, y dar como resultado el éxtasis ideológico que nunca antes haya existido. Regreso a la realidad y veo que eso es casi imposible. Digo casi, porque dentro de mi contexto todo está permitido.

Respiro profundo veo que la noche se aproxima, cierro mis ojos por un momento, y solo puedo ver tu rostro, no estoy enamorada, simplemente es mi ideología.

domingo, 29 de marzo de 2009

No es un acto... sino un hábito

Es hermoso el mundo de la escritura, las palabras plasmadas para la eternidad. No puedo imaginar la vida sin el mundo mágico del que les hablo; ese mundo que cada quien lo forja de diferente manera. Muchos hacen de este mundo algo fantástico y lleno de vida, otros, un mundo limitado y hasta aburrido, para otros cuantos, simplemente ese mundo no existe.

Cada palabra conlleva un significado y una interpretación diferente, cada palabra nos lleva por diferentes rumbos, y me atrevo a decir que no todos llegamos al mismo lugar con una misma palabra.

Si cada palabra nos remonta a distintas interpretaciones a distintos destinos, qué pasa cuando nos encontramos frente a palabras que desconocemos o que confundimos a causa de una simple consonante. Es aquí donde es truncado aquel destino hacía el cual nos trataba de dirigir una palabra.

Es muy común encontrarnos con palabras mal escritas únicamente por una consonante, es más, puedo apostar que constantemente te haces esta pregunta ¿con qué letra va con “c” o con “s”, con o sin h, “j” o “g”, será con “b” o “v”?... entre muchas otras de este estilo.

No te preocupes, creo que a la mayoría nos suele pasar, pero bien decía Aristóteles: “Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto. Es un hábito”… sigamos formándonos el hábito de escribir correctamente!!!

domingo, 8 de marzo de 2009

Haciendo música con el sonido de las palabras

"Para mí, el mayor placer de la escritura no es el tema que se trate, sino la música que hacen las palabras." Truman Capote

Nada tan grato como cultivarte con un buen texto, nada mejor que tener un autor de tu preferencia por su particular forma de transmitirte con simples y después mágicas palabras la magnificencia de tu rededor, nada más placentero que la música tan bella que las palabras pueden hacer.

Pero qué hay detrás de esas palabras que articuladas por el habla nos significan algo pero plasmadas en un papel llegan a causarnos ruido y confusión por su forma en cómo se escriben. Pareciera tonto que un simple signo omitido o colocado en un mal lugar modifique por completo y le dé un giro de 360 grados a un texto, y es aquí donde para muchos comienza lo complicado de la escritura.

Por qué ver con desprecio cada regla de acentuación, por qué tener esa repulsión hacía esas normas que rigen lo hermoso de la escritura, nada tendría sentido sin ellas, todo sería un completo caos, lo más complicado de esas reglas de acentuación es dejar de verlas cómo reglas, como tiranas y arbitrarias, veámoslas como el principio básico para hacer sonar cada palabra de una forma tan hermosa que llegue a hacer música.